Lentes de contacto, ¿es importante saber cómo usarlas correctamente?

Expertos de IMO  abordan este tema y promueven un frente común con médicos de familia, ópticos, enfermeros y oftalmólogos generales para prevenir lesiones de la córnea provocadas por el mal uso de las lentes de contacto que pueden llegar a ser graves.

La córnea es una estructura transparente que actúa como escudo protector del ojo frente a agentes externos y permite la entrada de luz en el ojo. Al estar en contacto directo con el exterior, es susceptible de presentar alteraciones que, aunque en muchos casos son fácilmente identificables –enrojecimiento, lagrimeo, e incluso opacidad central o pérdida visual–, no siempre mueven al paciente a acudir al oftalmólogo, pese a que pueden ser urgentes y afectar gravemente a la visión. Por ello, los profesionales sanitarios, entre los que se encuentran ópticos, médicos de familia, enfermeros y oftalmólogos generales, tienen un papel relevante a la hora de indicar la necesidad de acudir al especialista.

En muchas ocasiones, los ópticos,  son los primeros en poder detectar enfermedades oculares en fases precoces, como el ojo seco, la conjuntivitis alérgica o procesos infecciosos, y en poder derivarlos.

Esto ocurre con algunas complicaciones asociadas al uso de lentes de contacto, entre las que destacan la conjuntivitis papilar gigante (proceso inflamatorio no infeccioso), la sequedad ocular, u otras más graves como las infecciones o la hipoxia crónica (falta de oxígeno) que puede provocar la muerte de las células madre de la córnea,

Consejos de uso y mantenimiento

Según los especialistas, las infecciones corneales por lentes de contacto son potencialmente muy severas, como la, queratitis, y pueden tener secuelas importantes sobre la visión e, incluso, hacer preciso un trasplante de cornea. Se calcula que las infecciones son 5 veces más frecuentes en usuarios de lentes de contacto de hidrogel blandas de uso prolongado que en las de uso diario y suelen asociarse a una mala higiene o uso no responsable.

El papel de los ópticos y otros agentes de salud es fundamental tanto en la detección precoz de estos problemas que requieren atención urgente, como en la educación al portador de lentillas, al que hay que desaconsejar utilizarlas demasiadas horas al día o para dormir, llevarlas puestas en la playa o piscina, y animarle a establecer rutinas adecuadas de higiene y mantenimiento.

Las lentes desechables son una buena opción ya que no llegan a acumular tantos depósitos y para paciente poco cuidadosos nos aseguramos que al renovar las lentes y estrenar lentes nuevas los problemas disminuyen.

Las lentes desechables mensuales han de tirarse al mes de abiertas, no a los 30 días de uso. Las diarias no permiten una manipulación prolongada por lo que deben usarse solamente un día y NO MÁS.

La mayor parte de los problemas que encontramos es que los pacientes prolongan el número de días para lo que esta fabricado la lente y aparecen problemas serios.

Asimismo, “el usuario de lentes de contacto debe saber que si experimenta dolor ocular o pérdida de visión o bien percibe una mancha en la córnea, debe acudir de inmediato y ponerse en manos de un profesional de la visión.

Los óptometristas están cualificados para la evaluación y derivación al oftalmólogo.

En federopticos Mijangos llevamos más de 40 años adaptando lentes de contacto, aconsejando a los pacientes las buenas praxis y colaborando con médicos oftalmólogos.

Ven a vernos y te aconsejaremos la mejor opción para tus ojos.